Perteneció al antiguo Convento de Santo Domingo. A principios del
siglo XX se convirtió en
parroquia. Forma
parte del
Conjunto histórico-artístico de
Sanlúcar de Barrameda declarado como tal en
1973.Dicho monasterio
dominico fue fundado
en la primera mitad del
siglo XVI por el V
Duque de Medina-Sidonia,
Alonso Pérez de Guzmán y Zúñiga
y su mujer, Ana de Aragón. Sin embargo su construcción se realizó
más tarde, entre los años
1558 y
1570 a expensas de la
Condesa de Niebla y
regente de los estados de la
Casa de Medina-Sidonia,
Leonor Manrique de Sotomayor y
Zúñiga, que junto a su esposo,
Juan Claros Pérez de Guzmán y
Aragón, están enterrados en la capilla mayor del templo.
Para su construcción se eligió un lugar en
Barrio Bajo de la ciudad, fuera de la
ciudadela, llamado
por entonces el
Arrabal de la Ribera
y que, desde principios de la Edad Moderna, había experimentado un
gran desarrollo urbano, por se la parte comercial de la ciudad.

No existe unanimidad entre los historiadores sobre la autoría de las
trazas de la iglesia, que algunos atribuyen a
Hernán Ruiz II y
otros a
Francisco Rodríguez Cumplido.
No obstante ambos arquitectos intervinieron activamente en la
ejecución de las obras, además de otros maestros como son
Francisco Corona y
Cristóbal de Rojas,
este último arquitecto e ingeniero militar que por entonces se
encargaba de los trabajos de defensa de la ciudad de
Cádiz.
La fábrica de la iglesia está realizada en
sillería de piedra.
El estilo de su traza es
renacentista con
muchos elementos
manieristas. La
planta es de
cruz latina inscrita
dentro de un rectángulo, y está compuesta con una sola nave con
capillas laterales que se comunican entre sí por pequeños huecos
entre los muros que las separan. El crucero se cubre con una alta
cúpula sobre pechinas de base octogonal. Tanto los brazos del
crucero como la cabecera se cubren con elegantes bóvedas decoradas
con casetones y motivos muy clásicos.

En el primer tramo de los pies se sitúa el
coro, construido sobre una bóveda de casetones en cuya decoración se
incluye el escudo de los Pérez de Guzmán y relieves con imágenes de
la defensa de
Tarifa por parte de
Guzmán el Bueno.
Junto a esta decoración narrativa, hay varios escudos y emblemas de
la orden dominica, que se repiten por todo el interior y el exterior
del templo, donde destacan el volumen de la cúpula, la espadaña y el
compás de entrada,
cuya portada de acceso se terminó en el año
1606, según diseño de
Cristóbal de Rojas.
Esta portada de estilo manierista está formada por un vano de medio
punto flanqueado por pilastras
almohadilladas sobre
las que se dispone un frontón triangular rematado por sencillas
pirámides sobre bolas
escurialenses.
Asimismo sobre ella se muestran el escudo de la orden dominica y los
blasones de patronos de la obra, pertenecenientes a la
Casa de Medina-Sidonia.

La capilla mayor presenta en los laterales
los sepulcros de los condes de Niebla, realizados en madera jaspeada
y yeso. Fueron realizados por
Francisco de la Gándara
y
Martín Christian en
el año
1606, en sustitución
de otros de alabastro existentes con anterioridad. Entre las
interesantes obras muebles de esta iglesia destaca su retablo mayor,
obra
barroca realizada por
Pedro Asencio en
1731, además de
diversas pinturas y esculturas de los siglos XVI y XVII, como el
Cristo de los Milagros realizado por
Miguel Adam y el
Descendimiento de la Cruz, del pintor
flamenco
Jacob Jordaens.